No es la primera vez que escribo sobre las madres, yo que soy hija y que ahora soy madre, aún tengo más clara la importancia de nuestro papel en la educación  de los hijos y la influencia positiva o negativa que podemos darles consciente o inconscientemente.

En esta entrada quiero compartir contigo un cuento “La niña transformada”, lo encontré por casualidad leyendo una novela “El jardín prohibido” de Kate Morton.

En dicha novela aparece una madre muy protectora y que tiene a una hija muy enfermiza, y se va viendo durante la narración como ese comportamiento de sobreprotección de la madre, hace que su hija aún sea más débil, que no sepa valerse de mayor por sí misma , siendo desgraciada toda su vida.

Un comportamiento que en el ámbito terapéutico se conoce como una madre tóxica.

Lo común de las madres tóxicas, es que son mujeres que no han podido, sabido o querido trabajarse y superar sus propias carencias, con baja autoestima y autosuficiencia, con grandes frustraciones y con un miedo profundo de quedarse solas. Normalmente con maridos ausentes, sea por que han sido hombres que han trabajado muchas horas fuera de casa, que se han quedado viudas y no han rehecho su vida, o con maridos infieles, o alguna adicción.

En definitiva, mujeres que no han resuelto sus propios conflictos y que se agarran a los hijos como si fueran su tabla de salvación.

Estas madres crean en sus hijos inseguridades, miedos, les crean una  relación de dependencia emocional.

Cuando los hijos ya son adultos, estos se pueden encontrar con relaciones de pareja también de dependencia, o simplemente no encontrar pareja o en el mejor de los casos tendrán que lidiar con un fuerte sentimiento de culpa cuando quieran e intenten llevar su propia vida independiente de su madre, dado que la madre en su papel de “víctima” se encargará de hacerles ver  “lo sola que está”, “todo el esfuerzo que ha hecho para criarlos “, “lo desgraciada que ha sido toda su vida “, etc.

Precisamente en este cuento “La niña transformada”, se ve claramente este comportamiento de “madre tóxica”, relatando como la Reina es capaz de sacrificar la libertad y felicidad de su hija para tenerla siempre a su lado y no quedarse sola.

Esto es un cuento, pero desgraciadamente en consulta me encuentro habitualmente estos casos de hombres y mujeres que por querer ser ellos mismos tienen que enfrentarse a  la culpa y la incomprensión de su madre e incluso del sistema familiar.

A este hecho le llamamos  “la herida madre”, y si quieres conocer más detalles , al final del cuento te dejo el enlace de la entrada en el blog “La herida madre- el precio de volverte auténtica”.